viernes, 20 de abril de 2007

DISCURSO POLITICO

Llega un político a hacer campaña en un pueblo remoto y comienza su discurso:- ¡Compatriotas, compañeros, amigos! Nos encontramos aquí reunidos, convocados o arrejuntados para debatir, tratar o discutir un tópico, tema o asunto importante, crucial o de vida o muerte.
El tópico, tema o asunto que hoy nos reune, convoca o arrejunta, es el postulado, aspiración o candidatura a la Alcaldía de este municipio, pueblo o lugar.
En eso estaba, cuando de pronto una persona del público pide la palabra y le pregunta al candidato:
- Oiga, ¿y por qué utiliza usted tres palabras para decir lo mismo?- ¡Ah! -contesta el candidato-, pues mire.
La primera palabra es para las personas con un nivel cultural muy alto, como poetas, escritores, filósofos, etc. La segunda es para personas con un nivel cultural medio, como usted y la mayoría de los que aquí están hoy.
Y la tercera palabra es para las personas que tienen un nivel cultural bajo, ya por los suelos, como por ejemplo, aquel borrachito que está allí en la esquina.
De inmediato, el borrachito, ni corto ni perezoso, se levanta y contesta:- Postulante, aspirante o candidato... ¡ip!
El hecho, razón o circunstancia de que me encuentre en un estado etílico, borracho o beodo... ¡ip!, no implica significa, o quiere decir que mi nivel cultural sea ínfimo, bajo o paupérrimo... ¡ip!
Y con todo el respeto, estima o cariño que usted me merece... ¡ip!, puede ir recopilando, reuniendo o arrejuntando... ¡ip!, sus bártulos, cosas o cachivaches, y encaminarse, dirigirse o largarse a perjudicar, fregar o joder a su progenitora, mentora o la puta que lo parió.